jueves, 21 de junio de 2018

Orígenes del Tarot




El Tarot nos permite deducir, que desde la antigüedad el hombre ha estado interesado en conocer lo que le depara el futuro. Sus orígenes datan en principio de la Edad Media. Toda la simbología que figura en un mazo del Tarot proviene de una mezcla de culturas, religiones y filosofías muy antiguas. En las cartas del Tarot interviene la astrología, la numerología y la cábala de los judíos. Con el devenir de los años fueron evolucionando sus dibujos, sus personajes, su colorido. Cada país y cada momento imprimieron un estilo diferente a su diseño.

Aunque no se sabe a ciencia cierta cuándo se creó el Tarot, si se tiene constancia de que sus orígenes cuentan con más de mil años de antigüedad. Existe una leyenda que vincula el origen del Tarot con el Antiguo Egipcio. Según dicen, ya en la época de los faraones existía una caja que contenía 72 planchas metálicas muy finas las cuales, cuando se colocaban en un determinado orden, podía interpretar y leer el futuro del mundo y del universo como tal. Aparentemente, esta caja está guardada junto con una extensa biblioteca debajo de las ruinas de la Gran Esfinge, pero las autoridades del gobierno egipcio no han dado el permiso para excavar debajo de ella pese a los estudios realizados con sensores y otros equipos que evidencian la existencia de cámaras secretas conectadas entre ellas.

 


Más allá de esta leyenda, sí se han encontrado restos en China que datan del año 1120. Se trata de una serie de cartas de marfil, supuestamente creadas para predecir el futuro, y que guardan cierta cercanía con el origen del ajedrez. También por esa época se conoce la existencia de un juego de naipes adivinatorios en la India, vinculando el origen de estas cartas al lejano Oriente.



         Algunas personas creen, que el Tarot fue introducido en Europa por los gitanos originarios de Asia Central y que lo llevaron a Italia, ya que los primeros indicios europeos fueron justamente en Italia. Luego de Italia se trasladó a Francia y de ahí al resto de Europa.



En el siglo XIX un estudioso del tema, Oswald Wirth, llegó a la conclusión que el Tarot tal y como lo conocemos en la actualidad es una creación que surgió en Europa en la Edad Media, gracias a la fusión de varias filosofías y diferentes símbolos: los naibis, la cábala, la numerologia y parte de la simbología de la astrología.

 A España llegó en el siglo XIV procedente de la corte francesa e italiana. Se sabe con seguridad porque existe un libro al respecto, que fue escrito en el siglo XV por el obispo Lope Barrientos, en el que habla sobre ello. Desde su entrada en Europa, no ha dejado de utilizarse y de evolucionar.



Durante siglos fue un arte adivinatorio exclusivo de la corte y servía de distracción a la nobleza. En el siglo XIX se creó en Francia una baraja del Tarot, como juego de naipes, que en su momento tuvo mucho éxito. En la actualidad sigue existiendo, pero sólo es utilizado por una minoría, porque es bastante difícil de utilizar.

Actualmente, el esoterismo está en auge y la astrología, las runas y el tarot, son utilizados por muchas personas. Debido al ritmo de vida que llevamos, la vida es muy complicada y nos interesamos por las filosofías orientales y las técnicas de relajación, para hacer más llevadero nuestro ritmo de vida. Eso hace que mucha gente se sienta atraída por este arte milenario y va a las consultas esotéricas, para orientarse o se interesan directamente en su aprendizaje.






No hay comentarios:

Publicar un comentario